13 . 4 . 2013 Volver al listado

Matrimonio igualitario: consensos y divisiones en la opinión pública

Por Ignacio Zuasnabar

La semana pasada el Poder Ejecutivo promulgó la Ley que habilita el denominado “matrimonio igualitario”, es decir, matrimonio entre personas de un mismo sexo. El proyecto se había aprobado en el Parlamento en el mes de abril. Uruguay se transforma así en el segundo país de América Latina, después de Argentina, en aprobar una ley de este tipo.

El proyecto contó con mayorías importantes en ambas cámaras en el Parlamento uruguayo. Además, algunos legisladores que no votaron el proyecto manifestaron estar de acuerdo con reconocer derechos a parejas del mismo sexo, pero que su discrepancia radicaba en la utilización del término “matrimonio” para este tipo de situaciones.

En el conjunto de los uruguayos, sin embargo, las opiniones sobre estos temas están divididas. Una mayoría relativa (46%) opina que está bien que personas del mismo sexo puedan contraer matrimonio; casi una cuarta parte de la población (22%) opina que está bien que personas del mismo sexo puedan formar parejas, pero que el concepto matrimonio no debería aplicarse a estos casos, y casi un tercio de los uruguayos (33%) afirma que está mal que personas del mismo sexo formen pareja.

La situación muestra que en las posturas sobre el tema hay algunos consensos, y varios matices. Por un lado, la amplia mayoría está de acuerdo con que personas del mismo sexo puedan formar pareja (68% sumando las dos primeras categorías), resultado que no sorprende teniendo en cuenta el profundo cambio de valores que la sociedad uruguaya ha atravesado en las últimas dos décadas con relación a la moral sexual en un sentido amplio, y a la tolerancia y aceptación de la homosexualidad en una dimensión más específica.

Sin embargo, la aceptación de la categoría de “matrimonio” para regular estas parejas genera posiciones divididas: algo menos de la mitad lo aprueba (46%), y algo más de la mitad (sumando las categorías 2 y 3) la desaprueba. En este sentido entonces, y a pesar del cambio de valores mencionado anteriormente, no parece existir un consenso social mayoritario sobre el punto.

Posiciones segmentadas

El análisis de las opiniones en función de las principales categorías sociales y políticas muestra, además, que la sociedad uruguaya está fuertemente segmentada en torno a alguno de estos temas. Entre los más jóvenes, más educados, de estratos socio-económicos medios y altos, y residentes en Montevideo, se encuentran mayorías claras favorables al matrimonio igualitario.

Por el contrario entre las personas de mayor edad, de niveles educativos y socio-económicos más bajos, y en el interior del país, predominan visiones más críticas respecto a las parejas del mismo sexo en general, y/o respecto al uso del término matrimonio para regularlas.

Estas diferencias sociales tienen también su correlato en términos políticos: la mayoría de los votantes del Frente Amplio está a favor del matrimonio igualitario, mientras entre los votantes del Partido Nacional y el Partido Colorado las opiniones están más divididas: entre estos electores hay mayoría que está de acuerdo con que personas del mismo sexo puedan formar pareja, pero el acuerdo es minoritario respecto al uso de la palabra matrimonio para su regulación.

Ficha técnica: Las personas encuestadas fueron seleccionadas del total en base a una muestra probabilística de hogares, y aplicando cuotas de sexo y edad en la elección del entrevistado. En la última medición fueron entrevistadas 711 personas de 18 años y más de edad en localidades urbanas de más de 10.000 habitantes entre los días 13 y 30 de abril 2013. El margen de error esperado para una muestra de 700 casos es de +-3.7%* considerando un intervalo de confianza del 95%.

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