16 . 2 . 2011 Volver al listado

Situación económica departamental

Por Ec. Alejandro Cavallo

La economía uruguaya ha mostrado un fuerte dinamismo en los últimos años. Sin embargo, la mejoría en los indicadores socioeconómicos ha sido dispar a nivel departamental. ¿Cuáles han sido las regiones y departamentos del Interior del país que han tenido una mejor performance en los últimos años? ¿Puede observarse algún patrón?

INGRESOS PER CÁPITA. Maldonado, Treinta y Tres, Cerro Largo y Artigas (en ese orden), fueron los departamentos con mayor reducción del ingreso entre 2000 y 2003. Los departamentos señalados (excepto Maldonado) no sólo fueron los más afectados por la crisis de 2002 sino que también son los que presentaban, de acuerdo con los últimos datos disponibles (2008), menores ingresos per cápita en términos absolutos (conjuntamente con Durazno). Esta situación no es un fenómeno atribuible exclusivamente a la crisis, dado que el noreste y este del país eran las regiones de menores ingresos también a principios de los noventa, aunque con algunos matices. Por ejemplo, Salto y Río Negro eran de los departamentos de menores ingresos en 1990 mientras que en los últimos registros mejoraron sensiblemente para ubicarse más cerca de la media del Interior.

¿Qué ha sucedido con el ingreso de las familias luego de la crisis de 2002? Rivera aparece como uno de los departamentos con menor crecimiento del ingreso per cápita, acompañado por Florida, Flores y Durazno. Mientras tanto, Soriano, Maldonado, Paysandú y Salto, en ese orden, fueron los departamentos que mostraron aumentos más pronunciados de los ingresos. Cuando se comparan los registros actuales contra los de principios de la década de los noventa se observa que Artigas muestra una disminución en el ingreso real muy significativa, de 17%. Mientras tanto, Canelones, Flores, Lavalleja, Salto y Río Negro son los que muestran mayores aumentos del ingreso.

DESIGUALDAD. Los ingresos de las familias de Montevideo son notoriamente mayores a los departamentos del Interior, pero, ¿qué tan desigual es el ingreso per cápita por departamento respecto a otros países del mundo? Un indicador no muy sofisticado pero que se puede calcular con los datos disponibles, es el ratio ingreso del departamento más pobre respecto al del más rico. En Uruguay, resulta de comparar Artigas con Montevideo. Este ratio se ubica, dependiendo del año, en torno a 40%, es decir, los ingresos de las personas de Artigas no llegan a representar la mitad de los de Montevideo. En el caso de Chile, este ratio se ubica en 51%, mientras que en Irlanda, la región o zona más pobre tiene un ingreso de aproximadamente 75% de la más rica. Es decir, en nuestro país se observa una desigualdad departamental mayor a la de estos países, al menos considerando este indicador.

El análisis de los datos de población por departamento también arroja resultados de interés. Probablemente por efecto de la migración interna (como consecuencia de la búsqueda de mejores oportunidades), se observa que Canelones y Maldonado continúan siendo, en los últimos años (2004 y 2009), los departamentos que muestran mayores tasas de incremento de la población. Flores, Lavalleja, Rocha, Treinta y Tres y Colonia mostraron tasas de crecimiento negativas o nulas en 2004 respecto a mediados de la década de los noventa, un resultado que en general va en línea con los demás indicadores.

ACTIVIDAD BANCARIA. Otro conjunto de datos que resulta conveniente considerar son los del sistema financiero. Por ejemplo, los créditos concedidos, que pueden estar reflejando la performance de la actividad económica departamental, muestran que Río Negro ha sido el departamento con mayor crecimiento del crédito en los últimos años. A nivel de sectores, agricultura y familias son los grupos de clientes que mostraron mayores aumentos en este caso. Canelones y Colonia también muestran tasas de crecimiento de importancia, a partir, fundamentalmente, del crecimiento en familias y en agricultura respectivamente. Mientras tanto, los departamentos con menor dinamismo en el crédito han sido, en los últimos años, Treinta y Tres, Cerro Largo, Lavalleja y Durazno, en ese orden.

Por otra parte, el aumento en el número de sucursales bancarias es un indicador que reflejaría mayor actividad actual o una importante probabilidad que se observe un aumento de la demanda de servicios financieros en el futuro que compense la inversión necesaria para la apertura de los locales. En este sentido y salvo con la excepción de Tacuarembó, todos los departamentos en los cuales se produjo un aumento de las sucursales bancarias entre 2006 y 2010 (a septiembre) estaban ubicados en el litoral. Fue el caso de Salto, Soriano y Colonia.

COMENTARIOS FINALES. Los departamentos que muestran peores indicadores económicos son los que se encuentran en el norte y noreste del país. Pareciera que, en general, estas zonas continúan basando la gran mayoría de su actividad económica en el modelo agropecuario tradicional, salvo algunas excepciones como la industria maderera y la incipiente generación de energía en base a fuentes renovables. Los departamentos de la zona noreste (y algunos del centro) tienen como uno de sus principales empleadores al sector público, un hecho que no es malo en sí mismo pero que indica menor dinamismo relativo del sector privado. Mientras tanto, los departamentos del litoral y de la costa son los más prósperos. Este resultado puede explicarse a partir de diversos factores, como el desarrollo de nuevos modelos de negocio aplicados a la agricultura (especialmente en el medio y bajo litoral), los impactos del desarrollo del sector forestal y los efectos del turismo (especialmente en el litoral y sur del país respectivamente). En el caso del turismo, resulta expresivo un indicador tan sencillo como la cantidad de hoteles por departamento (los departamentos que tienen menor cantidad de hoteles son, en general, aquellos con peores indicadores económicos).

Así como los distintos países tienen mayor o menor atractivo para atraer inversiones y, por ende, mayor actividad económica, en el caso de los departamentos sucede algo similar. Como la estabilidad institucional o las condiciones impositivas (sin considerar las zonas francas) no presentan grandes diferencias, la situación económica respondería más a factores "duros" como la propia ubicación (lo que impone distintos costos de transporte) o la oferta de infraestructura (acceso a puertos, disponibilidad y estado de las carreteras, etc.). Esta conjetura se basa en el hecho que las diferencias departamentales pueden observarse claramente en determinados zonas geográficas. Si los factores más relevantes fuesen los "blandos", como las aptitudes laborales de la población o la acumulación de capital humano, entonces las diferencias departamentales no deberían responder, tan claramente, a un patrón geográfico determinado. Adicionalmente, quienes están mejor preparados migran a las zonas más prósperas, lo que contribuye a acentuar las diferencias. En este sentido, los planes del gobierno para instrumentar nuevos mecanismos de asociación entre el sector público y privado con el objetivo de mejorar la oferta de infraestructura serán de importancia, al menos para emparejar las oportunidades de desarrollo de las diversas zonas del país.

(Artículo publicado en Economía y Mercado del diario El País el 28 de febrero de 2011)

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