10 . 7 . 2010 Volver al listado

El proceso de concentración del sistema bancario

Por Ec. Alejandro Cavallo

A mediados de la década de los noventa operaban 22 bancos privados en plaza, menos de la mitad del número de instituciones bancarias que tenía el sistema financiero uruguayo en la década de los sesenta. En los últimos años la cantidad de intermediarios financieros se ha reducido de forma importante y cuando finalice la fusión del BBVA con el Crédit Uruguay quedarán operando 11 bancos privados. ¿Qué tan concentrado está el sistema bancario? ¿Por qué se ha dado este proceso de concentración? ¿Seguirán observándose fusiones y adquisiciones?

ESCALA Y ALCANCE. En buena parte de los sectores de actividad se observa algún grado de concentración de la participación de mercado entre pocas empresas. Esta constatación responde fundamentalmente a la existencia de economías de escala y economías de alcance. Las economías de escala se definen como aquellos aumentos de eficiencia que se obtienen al poder repartir los costos fijos entre un mayor volumen de producción. Economías de alcance son aquellas que se logran de aprovechar los mismos recursos para producir bienes diversos.

Hay un determinado nivel de producción que deben alcanzar las empresas para poder asegurar ciertos niveles de rentabilidad, lo que se conoce como escala mínima eficiente. Además, varios estudios han encontrado que existe una correlación positiva entre beneficios y concentración de mercado. Es decir, cuando un mercado está concentrado, las empresas más grandes tienen mejores posibilidades de fijar mayores precios y, por ende, tienen mayores probabilidades de aumentar los beneficios obtenidos. Por el contrario, la concentración posibilita una mayor eficiencia que disminuye los costos y luego los precios.

URUGUAY. Una medida sencilla para calcular el grado de concentración es tomar algún indicador de actividad de, por ejemplo, las 3 empresas más grandes del sector (denominado C3) y determinar cuánto representan en el total. Una alternativa, más sofisticada, es el índice de Herfindahl, que corrige algunos defectos del indicador anterior. En 1996 los tres mayores bancos privados representaban el 29,8% del total de ese mercado (y menos de 25% en 1992). Este indicador fue aumentando en años posteriores y, suponiendo fusionados el BBVA y Crédit Uruguay, llegó a 64,2% a fines del año pasado.

El índice de Herfindahl, también muestra que el mercado de los bancos privados pasó de una situación de "baja concentración" en 1996 o incluso en 2000, a una situación de "alta concentración" el año pasado. Si además de los bancos privados se incluye en los cálculos al BROU, entonces el sistema bancario uruguayo ya tenía en 2005 "alta concentración" y en 2009 habría estado más que "altamente concentrado". Los niveles de concentración de los bancos comerciales del sistema (privados y BROU) ya eran, para 2005, superiores a los de las principales economías de Latinoamérica (Argentina, Brasil, Chile, México y Perú). En la comparación internacional (también para 2005), el sistema bancario uruguayo ya estaba más concentrado que los principales países de la zona euro (Alemania, Francia, Italia).

ALGUNAS CAUSAS. La primera explicación sobre la concentración se encontraría, como dijimos, en la existencia de economías de escala y de alcance. El sector financiero (en nuestro país o en el exterior) tiene importantes barreras de entrada y salida, por lo que las empresas que entran y desean permanecer en el sector, deben incurrir en importantes costos hundidos (no recuperables) que en general son fijos. De todas formas, esto no explicaría per sé el proceso de concentración observado en los últimos años, dado que no es nuevo que los costos fijos sean sustanciales. Lo que sí podría estar explicando el proceso de concentración sería la reducción de los márgenes del negocio y un mayor peso relativo de los costos fijos en las estructuras de costos de las instituciones.

En efecto, los márgenes de intermediación y también de mediación se han reducido en forma considerable en los últimos años. Esto puede explicarse a partir del hecho que muchos de los productos y servicios financieros evolucionaron respecto a su "transabilidad" o grado de comercialización, pasando de ser nada o apenas transables a ser bastante o incluso completamente transables. Actualmente, en ciertas condiciones, pueden abrirse cuentas en el exterior y realizarse diversas transacciones a distancia por internet. Cuando un sector se vuelve más "transable" hay mayores presiones para reducir los precios de los bienes y servicios producidos de forma que sean acordes a los cobrados en otros países, algo que conduce a una disminución de los márgenes por unidad producida.

Otro cambio que se observó en el sector fue la incorporación de tecnología, a partir de fuertes inversiones en infraestructura y software. En la década del noventa se introdujeron los cajeros automáticos, se realizaron importantes inversiones en el rediseño de la distribución de espacios en las sucursales y en mejorar los sistemas de seguridad. En los últimos años las empresas han realizado y continúan realizando importantes inversiones en software, por ejemplo, para un mejor control de la gestión y para brindar plataformas de operación vía internet. Estas inversiones aumentaron los costos fijos, algo que lleva a que sea necesario operar con mayores volúmenes para obtener determinados niveles de rentabilidad.

Finalmente, cabe señalar que la incorporación de tecnología genera un efecto contrapuesto a los mencionados anteriormente: disminuye los costos variables (por ejemplo, las transacciones vía internet), lo que aumenta los márgenes unitarios. Sin embargo, aparentemente en nuestro sistema este efecto no ha sido suficientemente importante como para compensar las disminuciones de precios y los aumentos de costos fijos señalados precedentemente. De hecho, ciertos estudios para nuestro país indican que las instituciones de menor tamaño, e incluso las de tamaño medio, estarían operando en niveles de actividad menores a los que marca la escala mínima eficiente.

COMENTARIO FINAL. La búsqueda de rentabilidad vía mejor aprovechamiento de los costos fijos ha contribuido al proceso de concentración observado en los últimos años, y las fusiones y adquisiciones son un camino rápido para lograr este objetivo. Parecería que el fenómeno de concentración del sistema continuará, si se toma en cuenta que los factores que habrían explicado el proceso observado en los últimos años, seguirán presentes en los próximos.

Para poder ser sustentables a mediano plazo, los bancos de menor escala deberán crecer orgánicamente, de forma de ser más eficientes en el uso de sus recursos o, posiblemente, terminarán asociándose o fusionándose con otras instituciones. Los planes del gobierno de aumentar los reducidos niveles de bancarización de nuestro país, dependiendo de cómo se implementen, podrían contribuir a desconcentrar el sistema y mejorar la situación de los bancos que operan a menor escala. Un sistema bancario tan concentrado como el actual, que además tiende a seguir concentrándose, impone un importante desafío a las instituciones de supervisión, que deberán velar por mantener niveles aceptables de competencia.

(Artículo publicado en Economía y Mercado de El País en julio de 2010)

Volver al listado

Noticias relacionadas